lunes, 16 de enero de 2017

ejercicos para aliviar los dolores cervicales

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La gloria por siempre



Como siempre mi querido hermano de vida Rodolfo Mendoza nos regala sus emociones plasmadas con su generosa pluma

ALFREDO DEZA FULLER

Era una noche fría y a lo lejos se escuchaba la canción“Adiós Muchachos”,  interpretada por Carlitos Gardel, el morocho del abasto. Alfredo Deza, Roberto Abugattás y Oscar Canqui, se encontraban en la Villa Olímpica de los

Juegos Sudamericanos de Atletismo, en la ciudad de Buenos Aires – Argentina.

El hecho de estar internados, compartiendo una cuadra, tan igual que aquellas del querido Colegio Militar Leoncio Prado, los hacía sentir esa triste, pero a la vez agradable nostalgia del viejo cuartel, que los albergó durante tres inolvidables años de vida escolar y militar.

“Adiós muchachos, qué recuerdos más grandes Dios mío, fue un triste adiós aquel inolvidable día en que nos despedimos de nuestra querida alma mater.

Cómo me acuerdo del ojiverde Jorge O´Hara, siempre fregando la pita, de mis compañeros Enrique Becerra, Jorge Marusic, grandes guerreros en las pistas atléticas. Oh, Dios mío, para ellos y mi promoción, dame la oportunidad de

ganar, de ser orgullo para mi Dieciséis, del CMLP”. Se decía y rogaba a Dios, nuestro querido Alfredo Deza.

Roberto Abugattás, Alfredo Deza y Oscar Canqui, campeones sudamericanos

Se me vuelven a cerrar los ojos y vuelvo además a sentir el dolor de los músculos, los dedos de pies y manos se me doblan y no puedo enderezarlos, quiero pararme y no puedo. Ya son los años, ya no tengo la misma habilidad de escribir, pero no puedo dormir. Había visto en el colegio secundario de aquí de Junín, cómo los escolares disputaban las pruebas atléticas y felices al llegar a la meta, corriendo con el cintillo adherido al pecho, que los hacía ganadores, completamente orgullosos a pesar de las carencias que existen aquí en la puna de mi querido Perú.

Alfredo Deza portando el pabellón nacional en el sudamericano
en Buenos Aires en que se consagró campeón sudamericano en 110 m con vallas

Siento alivio momentáneo y tomo nuevamente la máquina moderna y doy rienda suelta a mis dulces recuerdos. La mañana era alumbrada por un sol radiante que alegraba a los competidores. Oscar y Roberto participaban en salto alto y Alfredo Deza Fuller, buscaría que obtener la medalla de oro en 110 metros con vallas. Alfredo, había tenido el honor de ser el abanderado de la delegación peruana, como si Dios, hubiese querido que de antemano ya sienta que el triunfo, que el orgullo de ser campeón sudamericano, se le anunciara desde el inicio de las competencias sudamericanas. Los años sesenta fueron los años de gloria del atletismo peruano y los leonciopradinos eran los atletas más representativos del Perú.

Los aplausos y vítores se escuchaban a la distancia del pequeño grupo de peruanos que asistían a las competencias. El sol quería esconderse, pero no importaba porque una estrella luminosa se había encendido y no dejaría que su aura se apague para el orgullo de los peruanos. Alfredo Deza, se sacaba el buzo rojo y blanco y hacía calistenia en el carril que le había tocado.

Él pensaba y recordaba a sus profesores Siggio y Montero, del Colegio Militar: No, no podía fallarles, ellos le recomendaron que dejara el futbol para que llegara a ser una estrella del atletismo. Y si había tomado esa penosa, para él, decisión, hoy se vería recompensado grandemente. “Dioses del olimpo, no me fallen. Yo seré campeón, hoy día.”

Alfredo Deza Fuller, abnegación y constancia. Campeón Sudamericano

Suena el disparo del revólver, que anuncia la partida de los vallistas que iniciaban la carrera con obstáculos y desde el saque era un duelo a muerte, el primer lugar era para alguno de los dos que iban adelante, centímetro a centímetro. Alfredo Deza, entrega el corazón, la raza, el amor de leonciopradino y peruano. Atraviesa la meta y con el cintillo del galardón del primer lugar, sigue trotando y toma aire, mira el cielo, cierra sus ojos por un instante y sintió que volvía a la pista atlética del Colegio Militar Leoncio Prado y cuando los abrió veía hacia el lado derecho la barra de 5to. Año y como si se hubiese trasladado en el tiempo veía nuevamente a sus hermanos de la Dieciséis, gritando, felices, llenos de gran algarabía y cuando quiso correr hacia ellos, sintió que era levantado en hombros y con una bandera roja y blanca lo cubren en señal de orgullo y gloria para quien había logrado un triunfo a base de decisión, perseverancia y amor al deporte. Ya era campeón sudamericano en 110 metros con vallas, la gloria del cadete leonciopradino, estaba lograda, el Perú lo agradecía con amor.

Alfredo ya pertenece a todas las promociones del CMLP, por su permanente búsqueda de hermandad entre todas las promociones, es un ejemplo de amor al deporte y ha sido alto directivo del Comité Olímpico, además tiene ya un libro publicado titulado “Tú mismo Campeón” y es catedrático en la Universidad UPC.

Sus hermanos de promoción, vivimos orgullosos, de aquel cadete delgado, travieso, pero siempre dedicado al deporte y sus estudios. Es uno de los referentes de nuestra hermandad, y es muy apreciado por todas las

promociones del CMLP.

Alfredo Deza Fuller, conformó la Escolta en 1961 Una de las mejores del CMLP

Cuando me envuelve la bruma de mis fantasías, vuelo en el tiempo y comparto nuevamente con mis hermanos, esos momentos felices de una juventud que anhelaba salir adelante y que encontraba en su alma mater el inicio de la preparación para salir adelante ya fortalecidos y ser los líderes que requiere el país. Ahora ya en el otoño de mi vida, busco que rememorar hermosos acontecimientos que narro a las nuevas generaciones, para que tomen los buenos ejemplos que los ayudará en su vida futura. Y cuando logro mi cometido, solo cierro mis ojos y me dejo llevar por los vientos que me vuelven a mi lugar y esta vez abandono mi dulce fantasía, viendo como siempre los sueño, a mis hermanos de la mejor escolta de todos los tiempos del Colegio Militar Leoncio Prado.                              

¡SEGUIREMOS BRILLANDO, SIEMPRE, COMO AZUL HOGUERA!

Rodolfo Mendoza – XVI CMLP

miércoles, 11 de enero de 2017

HOY EN LA MELCHORITA




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El 11 de enero de 2017, 16:49, Ricardo Gonzalez<rhgc348@yahoo.es> escribió:
Lo que no pasa en un año, pasa en un día cualquiera, y justamente hoy miércoles 11 de enero del 2017 pasó. Por años acostumbro llegar a "La Melchorita" con la debida anticipación de la hora acordada, hoy lo hice a las 12:40 horas,  para esperar que sean las 13:10 máximo ,hasta incluso he camino lentamente desde el lugar donde bajé en la Av. Alfonso Ugarte para hacer tiempo,  y me senté en la mismísima banca que he solido  hacerlo también durante años, incluso con Hugo Castro. A su costado, aquel pequeño  arbusto ya ha crecido lo suficiente  y ahora regala una buena sombra, con mayor razón me senté ahí, el sol estaba fuerte, y lo hice para no tostarme más.  Igualmente delante del arbusto, generalmente se coloca un ambulante,   que vende sobre un trapo tendido en la vereda, una cantidad de lapiceros especiales, monederos y billeteras. Mientras  observaba en un principio su mercadería y clientes que se le acercaban, entre ellas una joven con un par de zapatos rojos medios escandalosos color rtojo bandera y con unos tacos súper altos, y sus piernas acariciadas por un blue yean que quizá le cortaba la circulación, en este ínterin llegó las 13:05, a esta hora he volteado hacia Wilson, hacia el recorrido que hace José, ya que viene de su trabajo que se ubica en el Centro Comercial,  eran las 13:15, y de hecho no apareció,  me dije,  estará cobrándose lo de la semana pasada,  que habíamos quedado en encontrarnos, pero no creo , él no hace eso,  y yo que no llegue, pero si le avise temprano por correo, el que  tampoco le llegó,  porque fue a parar a borradores (?), - ya no viene volví a  pensar - generalmente nos ponemos solamente  una vez de acuerdo con la fecha y hora y como estaba con hambre, decidí almorzar solo, me levanté e ingresé al restaurante.

No vi a Rosita en la caja, solamente   a la China Milagros, la saludé y  avance para sentarme en una mesa pequeña, lejano de pensar que José llegaría, ya estaba por jalar la silla y escucho... oye hue......,  he volteado y justamente en la mesita vecina estaba sentado, no lo  había visto,además estaba de espalda,  quien ya había terminado con su ensalada, había una palta consumida, me dijo que era  para compartir, pero  solo vivía la cáscara porque también pensó que yo no llegaría;  y casi terminando su segundo plato, me quedé totalmente sorprendido al verlo, y me dijo que justamente hoy había salido más temprano para tener mayor tiempo para conversar. Haciendo un análisis de la situación,  resulta que José al pasar por la banca, ambos no nos hemos visto, hemos tratado de encontrar el meollo del asunto y me dice que si vio a alguien sentado, sin pensar que era yo, yo estuve atento pero no lo vi en ningún instante, en que generalmente me alza los brazos desde cierta distancia, anunciando que está llegando, a veces con su máquina lista y me toma una foto, finalmente nos hemos quedado sin encontrar el porqué.Mejor fue cambiar de tema, no me quedó más que solicitar mi menú, mientras conversábamos sobre el  tema del álbum de los 50 años.

Al despedirnos,  le conté brevemente  el caso a Rosita que ya estaba en la caja,  y me dijo que quizá se la estaba cobrando lo de la semana pasada que no vine, estaba bien enterada, el chismoso de José ya se lo había contado. Afuera, nos hemos refrescado con dos helados cada uno, encaminé hacia mi paradero y José de regreso a su trabajo.

rhgc  


 ASi es .Son cosas de la vida. Es que ya estamos repercutidos y gastaditos. Sali rápidpo para entregarle sus memorias a Ricardo y como hacia mucho calor y no lo vi como siempre esperando parado en la puerta pense que estaba adentro. mas aun me acerque al pata que vende sus carteritas de cuero y me demoré un conco y no vi al neguito. Sera que se esta despintando??. Entre al locla y me lo recorri todo y dije lo espero sentado. Como se demoraba pense a este le ha dado chicaque y lo llame por telf a su casa y no me contestó nadie. Ufff pense pero hay que ser positico .Pedi mi ensalada y un pescadito .Me prepare la palta y el segundo demoro como 15 minutos en llegar. Estaba casi renegando y veo que se va a sentar un zamborja pelao. oe won¡¡¡ jajajaj nos quedamos sorprendidos.
Asi es a veces el tiempo o la vida nos cochinea.
Pero de todas formas un buen dia
Pepelucho