sábado, 21 de marzo de 2020

HISTORIAS DE CUADRA - PRESENTACION

Hoy se llevo a cabo la presentación del libro “Historias de Cuadra” .Pepe Arcentales como maestro de ceremonia presento a Luis Herrera presidente de la AL , a Pepelucho Inchaustegui , y Jorge Sunico quienes resaltaron la producción literaria de Lucho y l trascendencia de la XVII haciendo conocer el camino de nuestro Héroe. Asimismo presento a Lucho quien con su consabida sapiencia literaria nos deleito sobre anécdotas narradas en sus libros La Gloriosa , Pradito , Estrella Solitaria e Historia de Cuadra haciendo el deleite de la vasta concurrencia. Felicitaciones
Fueron momentos del sentir leonciopradino


















jueves, 19 de marzo de 2020

HOMENAJE A DON VICTORINO AMAYA



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Victorino Amaya Paiva, descansa en paz
Por : Eduardo Ruiz Robles
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 Exalumno sanjosefino, integrante de la Promoción 1964

Hoy hay un motivo para que doblen las campanas en Chiclayo. Hoy hay un crespón negro en las aulas del Colegio Nacional San José. Ha fallecido el profesor Victorino Amaya Paiva, señor de la partitura, que con su alegre benevolencia se ha ido al más allá.
La música fue su vocación, su llamado y su destino. Nació con un oído privilegiado y una destreza innata para componer o para interpretar himnos, ritmos y canciones populares, sin haber sido un teórico de la música. Y con esta credencial hizo docencia y le dio éxitos indiscutibles en torneos de bandas escolares, al glorioso y centenario Colegio San José. Fue duro y muy exigente en su trabajo como director de la banda del Colegio. Alguna vez, a Doyle Acosta (alumno integrante de la orquesta) se le escuchó decir: “Parece como si el profesor Amaya tuviese con la banda un compromiso conyugal”. Y esto es cierto. El tiempo que les dedicaba a los ensayos iba muchas veces. Convocaba a sus jóvenes y entusiasmados discípulos a reuniones y preparativos hasta en horas de la noche, sin disfrutar, inclusive, ni de su descanso dominical.
Para la familia sanjosefina y la comunidad lambayecana, Amaya siempre ha sido un motivo de orgullo, como han sido y son también otros de nuestros grandes maestros que aún viven o que han fallecido. Tuvo razón Elmer Cabrales (alumno integrante de la banda) cuando un día declaró con cariño: “Al maestro Victorino lo llevamos no solo en pensamiento; lo llevamos hasta en el DNI, porque ser sus discípulos es parte de nuestras señas de identidad”. Qué medición de los tiempos de las notas musicales, que él enseñaba a sus muchachos de la banda; qué inflexiones y combinaciones para plasmar o matizar un tema musical; qué rigor de matemático al enlazar una gramática generadora de sonidos, que, en su  dimensión universal y genialidad, solventaron con holgura talentos irrepetibles como Juan Sebastián Bach, Franz Liszt, Igor Stravinsky y otros
 Hoy, el profesor Victorino Amaya ha dejado muchos huérfanos: en su digna familia, en su partido político al que le entregó mucha lealtad, en distintas asociaciones musicales y artísticas, y en su familia extensa del Colegio Nacional San José. Ya no veremos al pueblo chiclayano salir a ovacionarlo en la avenida Balta, en los desfiles por el 28 de julio o por las fiestas de aniversario del Colegio, a finales de cada septiembre. Ya no volveremos a ver actuar al maestro y director de música, que, en los años 60 del siglo pasado, enseñó a sus discípulos de la orquesta sanjosefina a interpretar con coquetería tropical el dengue y el mambo, esa dualidad sensual y rítmica que nos dejó Pérez Prado.
A cambio de toda esa pérdida irreparable, quedan unos hijos y nietos aleccionados por el ejemplo de un padre y abuelo excelente; quedamos unos exalumnos sanjosefinos enriquecidos por el talante de un profesor de la asignatura de música, que supo hacer su trabajo pedagógico desde la espontaneidad, inspiración y su bagaje empírico; y queda una colectividad, como la lambayecana, agradecida e inclinada ante la memoria de un profesor de Secundaria que, desde su área de trabajo docente, supo contribuir a la educación de las emociones, sentimientos y del gusto por lo estético, que tanta falta hace en los planes de estudio de la educación peruana.

Publicado en el diario LA INDUSTRIA
A2 OPINIÓN    Jueves 12 de marzo de 2020


martes, 17 de marzo de 2020

LA FAMOSA ROMPEFILAS


LA FAMOSA “ROMPEFILAS”






Se rompió el mito del nombre de  la “Rompefilas”

El viernes 7 de enero por la mañana, mantuve una cordial conversación telefónica con la Sra. Rosa Belaúnde Guzmán, cerca  de media hora, a  quien de cariño le dicen ”Tota”,  secretaria en el CMLP entre los años 1962 a 1969, recordando aquellos tiempos del coronel Armando Artola de quien guarda aprecio y consideración y de sus anécdotas, propias de la oficina,  que las chicas de aquel entonces recuerdan con mucho cariño.  Ella dice, “siempre he sentido nostalgia por el colegio”, y vive muy feliz con quien contrajo matrimonio, el teniente Moreno quien estaba destacado en el plantel; próximamente viajarán a EE.UU. a recibir a una nieta más.

Fue ocasión propicia para recordar algunos personajes que mantenían contacto con los cadetes, como fue el  electricista Arista, quien, al retirarse, pasó a trabajar a la Pilsen Callao y del enfermero Santos, Mamerto, que atendía por una propina  a los que se  “evadían” a la enfermería y que él conocía y curaba con  su famosa “pastilla”; me hizo saber que a Santos lo intervinieron quirúrgicamente  practicándole un trasplante  de hígado,  y que le fue colocado uno de chancho con el que actualmente vive y que tiene un negocio con su hermano, dicha operación fue realizada por un grupo de cirujanos que vinieron de Estados Unidos.La Sra. Belaunde es sobrina del Coronel Rodolfo Belaunde Ramírez, director del CMLP entre 1955-1957;  recordamos que era una de las más jovencitas y guapas del grupo de secretarias.

Gracias a una amiga de mi niñez que la conoce, pude obtener su número telefónico.  El motivo principal de mi llamada era saber de una vez por todas y romper el mito existente que si la “Rompefilas” se llamaba Estéfani o Carmen,  el nombre de aquella secretaria que nos inducía a la indisciplina, quien se hizo muy popular  sin mantener relación con los cadetes; existe de ella al menos una anécdota y un poema  consignada arriba y que nos indujo a indagar por ella.Enterado ahora que su nombre es M… V…, arequipeña ella, preferimos mantenerla en el misterio.  Tota nos relata que ella sí sabía del tumulto que producía y que, a propósito, caminaba como lo hacía, toda jacarandosa,  pues sabía muy bien que sería observada y que produciría desorden y suspiros en las filas, efectos  en los cadetitos que ella alardeaba con sus compañeras, quienes, disimuladamente, observaban y comentaban jocosamente mientras se dirigían a sus oficinas en medio de sabrosas sonrisas.


Ricardo González       
                                                                                  

AF.11.  LA ROMPEFILAS


He aquí una versión que la recordaremos una vez más, ya que nadie la puede haber olvidado,(y no sólo fue cuando éramos perros) que siendo jóvenes nuestras vistas estaban listas para observar cualquier cosa, y con mayor razón al sexo femenino y es más que estando internados, sólo nos veíamos nosotros mismos, puro hombres.

Recordaremos que por las mañanas , cuando escuchábamos el segundo pitazo en el interior del comedor, luego de haber  desayunado, salíamos corriendo hacia nuestro emplazamiento para formar por secciones, nuestro sector en 3er año era  el lado izquierdo del batallón dando frente a la cocina de oficiales, 4to. al centro y 5to a la derecha, tanto el brigadier como el monitor de sección pasaban lista, se apuntaban aquellos que irían a la enfermería y cualquier otra ocurrencia.

Cuando entregaban el parte al capitán de día en el estrado del pabellón central, teníamos que permanecer en posición de atención, … y  precisamente en ese instante como si fuera hecho adrede, salían del comedor  los empleados, bajaban la escalerita y se dirigían por la vereda que pasa frente a la cocina con dirección a   sus oficinas, en la 8va. ocupaba la primera fila y tenía campo abierto para mi visión.

En este grupo de empleados, había una secretaria de nombre  Mayola Valdivia que usaba a diario su  uniforme, cuya  blusa era de color blanco (en verano) y chompa roja (en invierno) ambas las llevaba muy ceñidas a su cuerpo, que ahora me parece que tenía unos kilitos demás , pero no era gorda. No recuerdo que haya mirado hacia la izquierda donde estábamos nosotros, pero si nosotros veíamos que “pasito a paso” iba  mostrando la voluptuosidad de sus senos y una faldita pegada también  tipo tubo color plomo claro y a una altura por encima de las rodillas, que nos permitía observar sus buenas piernas y sus “cuatro letras” bien formaditas.

El batallón de tercero, con la vista al frente teníamos este privilegio que no tenían los otros años, estábamos obligados a ver sus contorneos, habían dos o tres más secretarias, pero eran deformes y una era un poronguito, tal vez de algún deforme se ganaban también una mirada,  pero lo que estaban atrás, calculo a partir de la  tercera fila, ya tenían problemas para verla bien,  esto suscitaba a que  movieran sus cuerpos sea a la derecha o izquierda, en este momento se rompían las filas, se desordenaban, algún ingenioso  bautizo a esta flor, con el nombre de “La Rompefilas”, por ello se escuchaba que unos pasaban la voz a los otros, especialmente a los desatentos … ¡ahí pasa la rompefilas!.

Hasta la fecha tiene “ángeles” templados.




Adjunto unos versos dedicados a la “rompefilas”, que, en aquellos años,  justamente pasaba a las 7:30 de la mañana, frente a los cadetes del 3º, 4º y 5º año formados antes de ingresar al comedor. Coincidía con la hora de ingreso de los trabajadores civiles.
A ella la trajo el Coronel Armando Artola, arequipeña, de nombre Estéfani Valdivia de unos 22 años de edad, cuya característica era su caminar con “rebote” que es algo sin igual, era lo que más atraía; además, tenía ojos de vicuña color esmeralda con tremendas pestañas, no daba bola a los oficiales de menor rango, es decir, de capitán hacia abajo. Incluso, un teniente, de apellido Velasco, le dedicó estos versos que solo lo escuchaban los de su rango y los civiles: Eres tan bella, eres tan hermosa, no lograré que seas mía, pero de un pajazo no te escapas. También había otro teniente cuya chapa era Nikonka, pues solo atinaba a mirarla, tenía un tremendo carro pero era tan feo…  por eso lo de Nikonka.


Oscar Canqui (XX)                                                                                     



Aquí los versos del recuerdo de nuestro poeta Sammy Angulo:

RECORDANDO A LA ROMPEFILAS

De estatura era normal
quisiera haber sido dueño
de su cuerpo que era un sueño
de figura angelical

Sus piernas eran hermosas
invitaba a acariciar
y cuando se echaba a andar
provocativa y graciosa

La tercera compañía
o todito el batallón
entraba en confusión
cada vez que aparecía

Agacharse a recoger
o el mirarse la espalda
y acomodarse la falda
era parte del ritual

Redondita de revés
voluptuosa por delante
ansiaba por un instante
abrazarla alguna vez

Muy estrecha su cintura
de caderas bien torneadas
nos regalaba miradas
que provocaba locura

Al marcharse y al venir
con su suave movimiento
haciéndolo siempre lento
le gustaba seducir

El regimiento hormonal
que alerta siempre esperaba
de inmediato se paraba
para un pecado venial

La tienes ya en la mente?
era siempre el mañanero

acertaste compañero
la
Rompefilas, presente

Sammy    

LA ROMPE FILAS

CUANDO AL PATIO SE ASOMABA
CASI SIEMPRE AL MEDIODIA
NO SIN CIERTA OSADIA
CON SU ANDAR MUY SUGESTIVO
ERA UN DULCE APERITIVO
QUE A LA TROPA ALBOROTABA

ROMPE FILAS LA LLAMABAN
LOS CADETES AL MARCHAR
SIN PODERLO EVITAR
TODA  FILA DESARMABAN

 
MIENTRAS ELLA SONREIA
EL QUE MAS ALUCINABA
QUE UN BESO LE ROBABA
EN AUDAZ COQUETERIA

CASI NADIE SE APURABA
DISFRUTANDO AQUEL PLACER
DE OTRA VEZ VOLVERLA VER
CUANDO ELLA SE TORNABA.                                                                                                      

J.V.CH-
Y como la vida continua y los circulos se van cerrando , hoy 17 de junio del 2025 nos enteramos que un comañero nuestro medico de profesiòn, CESAR RIOJA NOMBERTO , la conoció años despues que salieramos del colegio  Ella estudió pedagogía, era profesora de colegio, 

En la foto es la de falda y en la otra foto en la playa el Silencio con un apuesto chiquillo de la XIX 



 

martes, 10 de marzo de 2020

FERNANDO HOLGUIN QUINTANILLA

Fernando Holguín Quintanilla
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jlavillavicencioa@yahoo.es
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Año a año, en el día de la hermandad leonciopradina, cada promoción elige a un miembro que ha destacado por su contribución al colegio, a la asociación y a la comunidad. Este año tuve el honor de compartir alegrías y emociones con Fernando Holguín Quintanilla, hermano de la XXI promoción.
Conocí a Fernando cuando el ingreso al colegio allá por el año 1964 y lo veía todos los días a la hora del rancho ya que él estaba cerca a la mesa donde estaba como jefe. Asimismo, lo veia larguito en el puesto de arquero de la selección de futbol de su promo y en los ensayos de la banda en el club de música que nos dirigía el maestro don Julio Blacks. Siempre fue un deportista nato. Hacía de todo. Después de tiempo lo volví a encontrar mientras hacía  un  trabajo de Consultoria y siempre dejo magnifica impresión personal y profesional. Puedo decir que a lo largo del camino recorrido, es uno de los pilares de su promoción y gestor de negocios y siempre poniendo su sello de calidad.
Fernando nace en el Cusco un 8 de noviembe de 1949 en la plazoleta de 7 culebras, histórico lugar y apacible en esa época y hoy muy concurrido por los turistas ya que es un lugar donde existen varios restaurants y peñas costumbristas. De padre abogado y periodista y de madre, profesora de las que ya no hay, de ellos heredo su disciplina, perseverancia y fuerza, aptitudes que los hizo sobresalir a lo largo del camino.
LLegó a Chosica con toda la familia; Fernando y sus hermanos Hector, Violeta y Esperanza. Allí estudia la primaria en el Colegio Santa Rosa de Chosica, de padres Agustinos y luego entro al Colegio Nacional Pedro Patron antes de ingresar al CMLP.
Fernando NOS DICE que por razones inexplicables hasta ahora, tenía una permanente inquietud de ingresar al CMLP, tanto así que su señor padre se enteró de ello solo cuando tuvo que firmar los papeles de ingreso. Es decir era si o si su ingreso.
El ser leonciopradino para el significa:  “ Se siente un legítimo orgullo, se siente un agradecimiento, se siente un cariño que no llego a comprender en toda su dimensión, orgullo por haber tenido una educación de nivel ”A”, con profesores e instructores extraordinarios, agradecimiento por que se me inculcó valores supremos de amor a mi patria y a mis símbolos, es este colegio donde aprendí a ser más peruano que nadie, aprendí a ser un verdadero patriota, aprendí a ser disciplinado y a tener esa garra, ese espíritu de lucha que me ha servido en toda mi vida y por que me ha dado amigos casi hermanos entrañables a los que respeto y quiero mucho, por todo ello me siento agradecido a mi alma mater, por todo ello siempre estuve cerca de ellos, como si fuera esa azul hoguera que tengo que tenerla siempre encendida, procurando la unión de mi querida XXI promoción . Nunca me alejé ni me alejaré de ella.”
Agradece la nobleza de sus hermanos de promoción por haberlo designado este año pese a que sabe que hay muchos otros con más calificados que él. Allí demuestra su nobleza y afecto innato.
Fernando nos relata un tanto lo que fue después del colegio: …”Al estar en el quinto año de cadete y por tener méritos para ser parte de la FFAA, (cadete distinguido, Monitor jefe de año, seleccionado de fútbol) se nos dio la oportunidad de podernos presentar en un examen especial y antes que todos los postulantes a la escuela de oficiales de la FAP, por cuestiones del destino, se me encontró una anomalía en la vista que era superable, sin embargo en el ínterin, postulé a la Universidad de Lima e ingresé, con lo cual se diluyó mi vocación militar hasta culminar mi carrera de administrador de empresas, al salir como todo muchacho universitario, logré ingresar a PetroPerú como ejecutivo del area comercial, toda una escuela que me hizo madurar y luego de unos años, di el paso más importante de mi vida, Hacer mi propia empresa industrial, paso que me ha deparado muchas satisfacciones y de lo cual me siento muy orgulloso, pues de ser una empresa unipersonal, hoy dependen de ella mas de 160 familias, un logro que hizo realidad el sueño de servir a mi país y de crear trabajo para mis compatriotas, espero seguir en esa tarea por muchos años mas…”
Como toda persona noble habla con orgullo de su familia diciendo: Me casé en el año 1974 con Paquita Linares Bay, una dama Trujillana que por cosas del destino visitó Chosica donde se inició esta aventura que ya cumplió más de 34 años felices, donde nacieron 5 hijos Fernando (Leonciopradino de la 45 promo) Oscar, Francisco Natali y Meliza, los dos primeros ya me dieron 4 nietos y la mayor de las mujeres me dará el quinto nieto en diciembre de este año.
Compadre, tengo la energía y el entusiasmo como para volver a comenzar todo lo andado, o para iniciar nuevas aventuras, de hecho las estoy iniciando, todos me dicen ya párala, pero no puedo, está en mi ADN, tengo que seguir creando trabajo, desarrollando a mi país, necesitamos todo nuestro esfuerzo para dejar a las nuevas generaciones un Perú mejor que el que nosotros recibimos, lo haré hasta que las fuerzas me abandonen o hasta quemar el último cartucho, entonces descansaré feliz, sin deberle nada a la vida….y siempre con “alto el pensamiento”
Fernando, es un orgullo tenerte en este espacio
Un fuerte abrazo
Pepelucho
 2010

FRATERNIDAD DEPORTIVA


villavicencio-jose-19
jlava381@gmail.com

Los juegos leonciopradinos tienen y tendrán diversas connotaciones emocionales. Sirven de integración entre las distintas generaciones y permiten a las promociones afines, lejos de la intensa y sana competencia, estrechar aun más los lazos de hermandad con que convivieron los tres años maravillosos.
El fulbito es un deporte que despierta pasiones y mueve multitudes. Es así como el domingo nos dimos cita en nuestro coloso para vibrar con los partidos. Uno se da cuenta que los años no pasan por gusto pero eso se empequeñece cuando de ganar la pelota se trata. Se escucha decir: No importa, si no llego o si me equivoco… Lo importante es que juego, ¡así me requinten o haga lo mismo! En cada partido se viven emociones singulares y más en los de nuestra generación.
Este domingo sucedió algo que me emocionó mucho porque fue espontáneo y sin programa.
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Durante la premiación de las primeras categorías, Fernando Holguín de la XXI, solicitó el micro para anunciar que el triunfo y las medallas de oro de su promoción estaban dedicadas a su hermano deportista y futbolista  Willy Valdez Paz quien se encuentra en un periodo delicado de salud y está poniendo todas sus fuerzas para seguir adelante (cómo no recordar las gambetas y la alegría que nos da el chiquito Valdez a quien hemos enfrentado todo este largo camino). Se hizo un breve silencio que fue roto por los aplausos de todos los que allí estábamos y comenzaron las hurras coreando su nombre. El capitán de la XX entregó su medalla para que cuelgue en el pecho , lo mismo hizo el capitán de la XVIII y también le entregue la mía para que él tenga en su pecho las medallas de las promociones que convergieron en ese maravilloso e inolvidable tiempo en nuestras queridas y húmedas paredes. Siempre estuvo con su promo dando fuerza y calidad en la cancha como fuera de ella. Ya debe saber que todos estamos con el dándole fuerza. Todo se puede en esta vida. Estemos atentos para apoyarlo
  https://youtu.be/kUxazs3v5fA videito de lo acontecido



( no tenia una foto actual y scanee un negativo de hace 20 años)
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Después, el gran Alfredo Deza, que había solicitado la palabra y la había cedido a Fernando, se dirige a Juan Serván de la XVII diciéndole: Esta medalla la hemos ganado en una competencia leal entre hermanos y hoy estarían acá tus hermanos Javier y Rigoberto que jugaron con nosotros toda la vida. A ellos mi homenaje. Qué decir antes esas emocionadas palabras. El flaco Serván (fue mi jefe de mesa en 1962), corajudo y luchador, se quedó mudo de emoción pero recobrándose  se acercó para darle un abrazo emocionado a Alfredo y agradecerle su gesto.
Seguidamente, Alfredo se saca su medalla y en voz alta rinde su homenaje y se la entrega a su monitor general Héctor Wong Chung manifestando su admiración por el como profesional y amigo. Vi emocionarse a Alfredo muchas veces; cuando recibía sus medallas en las competencias internacionales donde fue ganador o como cuando gritó a todo pulmón cuando su hijo batió el record mundial de salto alto y se abrazó llorando. Pero ayer su emoción se tradujo en unas lágrimas contenidas demostrando el gran afecto a su hermano de vida y a estas alturas son un mensaje noble de la hermandad leonciopradina. Todos corearon… ¡NOBLE DEZA!
Y seguían las cosas, porque Domingo Leo, presidente de la XVIII se dirigió a los de la XV y XVi testimoniándoles su afecto y admiración. ¡Ufff…! qué emociones que nos hacían encoge el pecho, más aun cuando la XVIII que siempre fue ejemplo de unión; ayer, después de tiempo, conformó una barra supernumerosa con su brigadier gral Dr. Herminio Hernández a la cabeza.
 
Estos momentos “no tienen plecio”…  como diría el chinito Jo, y hacen que el ser leoncoppradino sea una bendición emocional porque día a día nos bañán con en gotas de vida.
Seguimos hablando
Pepelucho
2014